El 2 de abril entró en vigor la reforma al sistema notarial y registral, una ley que estuvo seis años en tramitación y que promete modernizar el sector, transparentar sus tarifas y mejorar la atención a los usuarios.
Pero no todo cambia: la llamada «desnotarización» -reducir los trámites que obligan a pasar por una notaría- quedó fuera de la reforma.
Qué cambia: digitalización y trámites en línea
Varios procesos podrán realizarse de forma digital o mediante declaraciones simples, sin necesidad de ir a una notaría:
- Permisos de alteración para viviendas económicas
- Modificaciones de estatutos en sociedades anónimas deportivas
- Actas de asambleas en cooperativas
- Trámites del Código de Aguas
- Acreditación de experiencia en concursos públicos
- Poderes simples para gestiones ante el Estado
La ley también establece una conexión automática y en línea entre notarías, el Conservador de Bienes Raíces y el Servicio de Impuestos Internos.
Qué cambia: tarifas con techo y transparencia obligatoria
Las notarías deberán publicar sus tarifas y respetar los aranceles máximos fijados por ley, que los ministerios de Justicia, Hacienda y Economía actualizan cada año.
El ministro de Justicia, Fernando Rabatt, explicó que los usuarios podrán comparar precios y acceder a canales de denuncia cuando detecten diferencias relevantes.
«Lo que van a poder hacer los consumidores es primero comparar, y en segundo lugar, cuando arrojen diferencias relevantes esos precios, van a tener canales expeditos de denuncia a través del Sernac. (La ley) también apunta a tener una relación automática, online entre la notaría, el Conservador de Bienes Raíces y el Servicio de Impuestos Internos», detalló el ministro.
Qué cambia: fin de los cargos vitalicios y el nepotismo
Los notarios deberán retirarse a los 75 años. Además, se reemplaza el sistema de ternas -donde la Corte de Apelaciones proponía nombres y el Presidente elegía -por concursos públicos basados en puntaje, inhabilitando a familiares de autoridades del Estado para postular.
Qué sigue igual: el negocio notarial intacto
Para Juan José Lyon, director ejecutivo de América Transparente, fijar tarifas máximas es una buena noticia para los usuarios, pero no desmantelará los ingresos millonarios del sector.
«Mientras el Estado siga obligando a los ciudadanos a pasar por una notaría para validar cientos de trámites cotidianos que perfectamente podrían resolverse gratis con Clave Única o firma electrónica, el flujo de clientes va a seguir siendo gigantesco», advirtió.
Sobre el fin del nepotismo, Lyon fue cauto: «El verdadero test no es el cambio en la ley, sino cuando observemos con lupa quiénes van a ganar esos primeros concursos».
Qué sigue igual: la obligación de ir a la notaría
La reforma no redujo la cantidad de trámites que requieren presencia notarial.
La llamada «desnotarización» -la posibilidad de reemplazar la notaría con Clave Única o firma electrónica en gestiones cotidianas- no formó parte de la ley aprobada, y es la principal crítica que recibe la reforma.
El Sernac como fiscalizador: cómo reclamar
El Sernac suma facultades fiscalizadoras y puede hacer denuncias ante la fiscalía judicial. Desde el 2 de abril ya recibió alrededor de 60 reclamos, principalmente por diferencias en los precios publicados por las notarías.
La directora nacional del servicio, Carolina González, indicó que «la ley nos mandata a tener un rol activo en términos de fiscalización. Esta materia la hemos contemplado ya en nuestro plan de fiscalización para este año y, en este momento, nos encontramos haciendo un diagnóstico, un monitoreo de cómo el mercado hasta ahora se ha venido comportando».
«Hasta la fecha hemos recibido alrededor de 60 reclamos (…) que básicamente tienen relación con diferencias en los precios que han estado publicando las notarías», agregó.
Los usuarios pueden reclamar por:
- Horarios no respetados
- Tarifas no publicadas o que no coinciden con lo cobrado
- Ausencia real del ministro de fe al momento de firmar
Para reclamar, se debe ingresar al sitio web del Sernac o llamar al teléfono 800 700 100.