Diputado Jaime Mulet confirma voto a favor de legislar la “Reconstrucción Nacional” pero advierte que invariabilidad tributaria “es perder soberanía”

El diputado Jaime Mulet (Federación Regionalista Verde Social) confirmó que votará a favor de la idea de legislar el proyecto del Gobierno denominado “Reconstrucción Nacional”, reafirmando que desde su bloque apuntan a ser una oposición constructiva. Sin embargo, remarcó su posición contraria a las medidas que buscan rebajar el impuesto a las grandes empresas y establecer una invariabilidad por 25 años. Sobre esto, advirtió que “es perder soberanía” en un contexto internacional donde potencias como Estados Unidos modifican significativamente los aranceles.

En primera instancia, Mulet confirmó su voto y señaló que “vamos a aprobar la idea de legislar. Estoy de acuerdo con Jeannette Jara que hay que discutir las cosas tal como declaró en ese sentido. Y en general lo comparto, creo que no tenemos que cerrarnos a la discusión, pero sí tengo objeciones en una serie de materias que tiene el proyecto”.

En ese sentido, expuso que entre sus objeciones se encuentra la propuesta de invariabilidad tributaria por 25 años, a la que se opone “porque es amarrar 6 gobiernos hacia adelante, y creo que eso requiere una reforma constitucional y lo hice presente en la Sala cuando llegó el proyecto. Creo que ahí hay una falencia, porque no puedes amarrar 6 o 5 gobiernos a futuro”.

Sobre este mismo punto, profundizó en su observación señalando que “el Presidente Kast tiene todo el derecho, por ejemplo, de rebajar los impuestos, pero dentro de los límites de su Gobierno, porque en cuatro años más va haber otro Presidente de la República y otro gobierno, y entiendo que no se pueden cambiar las leyes todos los días pero tampoco podemos darle una garantía. Es perder soberanía”.

“¿Qué pasa si Estados Unidos le pone un arancel al cobre chileno del 50% o del 100% y quedamos en una situación compleja?. Podemos tener empresas mineras acogidas a esa invariabilidad con un sistema mejor todavía que el de las empresas chilenas, o con una sistema mejor que las empresas antiguas. No me parece. Creo que el país debe tener soberanía en materia tributaria”, agregó.

Además, planteó que “la invariabilidad, si se quiere, tiene que tener quórum de reforma constitucional. Y si el parlamento, con su quórum de 4/7 acepta, uno tendrá que acogerse a eso, pero es una reforma constitucional y no legal como la pretende el Gobierno colocar en su proyecto”.

También manifestó que entre sus objeciones “no me gusta tampoco la rebaja de contribuciones a la gente rica, se puede afectar el fondo común municipal, y nada garantiza que la próxima Ley de Presupuestos supla esos recursos que no van a recibir algunas comunas. Si el gobierno quiere darle señales a la gente más rica que se las de otra manera, pero no restándole plata al fondo común municipal”.

De igual forma expresó su preocupación en los temas “verdes”, sobre los que señaló que “hay que revisar con mucho cuidado la desregularización que viene en el proyecto. Particularmente, por lo menos nosotros no estamos dispuestos a eliminar, disminuir o atenuar sanciones que hoy existen en distintos ámbitos legislativos, incluso en el Código Penal, respecto a delitos o faltas ambientales. Entendemos que los plazos se pueden acortar, que hay que dinamizar, pero no relajar el sistema sancionatorio ambiental”.

Por otra parte, se le preguntó respecto a la posición de parte de la izquierda que, a diferencia de Mulet, se ha manifestado contrario a la idea de legislar el proyecto.

Al respecto, el legislador precisó que “hay sectores” que comparten dicha posición e indicó que “hay una izquierda que dijo, antes que partiera este gobierno, que no quería debate, que le iba a negar la sal y el agua. Escuché declaraciones de gente del FA y del PC en esa lógica. Nosotros señalamos que queríamos una oposición constructiva, dentro de eso se requiere conversar y espero que eso se dé en el ámbito del Congreso que es el lugar natural”.

“Por eso hay oposiciones distintas, no hay una sola. Se abre la centroizquierda, pero aquí, lo he recalcado muchas veces, hay una oposición constructiva que los regionalistas verdes estamos tratando de hacer. La DC y el PPD –que suscribieron también el acuerdo de administración de la Cámara– creo que están en esa lógica. El PDG también se ha abierto al diálogo, lo valoro también. Hay que construir eso. La gente no quiere más peleas, no quiere que le neguemos la sal y el agua a un sector político o a otro”, concluyó.