Diputados UDI impulsan comisión para acortar carreras universitarias y reducir gasto en gratuidad

En medio de la discusión por el alto costo de la gratuidad en la educación superior, diputados de la Unión Demócrata Independiente solicitaron al Ministerio de Educación la creación de una comisión asesora para analizar la posibilidad de acortar la duración de las carreras universitarias en Chile.

La iniciativa fue impulsada por la jefa de bancada, Flor Weisse, junto a los parlamentarios Sergio Bobadilla y Ricardo Neumann, quienes enviaron una carta a la ministra de Educación, María Paz Arzola, planteando la necesidad de revisar la extensión de las mallas curriculares, cuestionadas por su larga duración.

En la misiva, los legisladores argumentan que acortar los programas podría no solo reducir el gasto fiscal asociado a la gratuidad, sino también aliviar la carga económica de las familias. No obstante, enfatizan que cualquier cambio debe resguardar la calidad formativa y académica.

“Una de las principales inquietudes ciudadanas dice relación con la extensión de las mallas curriculares, que en numerosos casos superan los diez semestres”, señalan en el documento, advirtiendo que esta situación impacta tanto en el gasto público como en las oportunidades de acceso y permanencia, especialmente en sectores vulnerables y de clase media.

Asimismo, sostienen que el financiamiento de la gratuidad representa una fracción relevante del presupuesto en educación superior, con costos al alza, por lo que consideran “imprescindible” avanzar en ajustes estructurales que permitan mejorar la eficiencia del sistema, como acortar las carreras universitarias.

En ese contexto, proponen avanzar hacia un rediseño de las mallas curriculares que compatibilice carreras más breves con la posibilidad de continuar estudios de especialización, como postgrados o magíster.

Los parlamentarios también sugirieron mirar la experiencia de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, como Reino Unido, Alemania y Francia, donde la formación universitaria suele estructurarse en ciclos más acotados, de entre tres y cuatro años, seguidos de etapas de especialización.

Según plantean, este modelo permitiría facilitar la movilidad académica, homologar estándares internacionales y promover trayectorias más flexibles, además de favorecer una inserción más temprana en el mercado laboral.

Finalmente, los diputados señalaron que la eventual creación de una comisión asesora por parte del Mineduc sería una señal concreta de apoyo a las familias y un paso hacia la modernización del sistema de educación superior, fortaleciendo el acceso, la permanencia y la equidad.