INIA Intihuasi refuerza estrategias para aumentar la rentabilidad agrícola en Atacama

Con el objetivo de fortalecer la rentabilidad y sostenibilidad de la agricultura familiar campesina, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA Intihuasi, desarrolló una jornada técnica en el Centro Experimental INIA Huasco, instancia que reunió a equipos técnicos y profesionales del programa Agricultura Familiar Campesina (AFC) Atacama, financiado por el Gobierno Regional de Atacama.

La actividad contempló una serie de presentaciones y espacios de diálogo enfocados en abordar los principales desafíos productivos y económicos que enfrentan los agricultores de la región.

Durante la jornada, se expuso el escenario actual de la AFC en Atacama, que ha sido marcado históricamente por la escasez hídrica y, en años recientes, por factores como la variabilidad climática y las dificultades de acceso a tecnología. En este contexto, la investigadora de INIA, Verónica Arancibia, quien lidera el proyecto, explicó que uno de los ejes centrales del programa es la implementación de soluciones concretas para mejorar la eficiencia productiva.

“Estamos mejorando la eficiencia del riego mediante tecnologías de control, explorando alternativas como la hidroponía, que permite utilizar cerca de un 10% del agua en comparación con un sistema convencional, y promoviendo una agricultura más sostenible a través del control biológico de plagas”, señaló.

Asimismo, destacó que el programa está promoviendo la incorporación de nuevas variedades de cultivos para el trabajo en frutales, y cítricos que estén más adaptadas a las condiciones climáticas actuales, junto con tecnologías de agregación de valor, especialmente en el rubro olivícola, como la modernización de huertos tradicionales, la mejora en los procesos de extracción de aceite y la optimización del manejo productivo en esta actividad tradicional de la zona.

La jornada se estructuró en torno a las siete líneas de trabajo que conforman el proyecto AFC, abordando áreas como frutales, vides, olivos, cítricos, hortalizas hidropónicas, manejo integrado de plagas y asesoría en riego, todas orientadas a responder una pregunta fundamental: cómo la investigación puede contribuir directamente a aumentar los ingresos de los agricultores.

En relación con los desafíos estructurales del sector, Arancibia enfatizó que la disponibilidad de agua sigue siendo una de las principales limitantes, junto con el cambio climático, que ha intensificado fenómenos como la sequía y las olas de calor. A ello se suman brechas en el acceso a tecnología y asistencia técnica, además del envejecimiento de la población agrícola y la falta de relevo generacional.

“Existe una pérdida de mano de obra joven y una fuerte competencia con la minería, lo que dificulta que las nuevas generaciones se mantengan en la agricultura”, explicó.

En este contexto, el programa AFC Atacama cobra especial relevancia, ya que busca abordar la falta de conocimiento sobre tecnologías eficientes en la agricultura familiar campesina de la región. La iniciativa contempla un acompañamiento técnico permanente, junto con la intervención directa en predios mediante sistemas productivos más eficientes y recomendaciones orientadas a optimizar tanto el rendimiento como los resultados económicos, siendo uno de los pilares fundamentales de esta metodología desarrollada por INIA Intihuasi, la generación de vínculos de confianza entre agricultores y profesionales.comunas de la región, entre ellas Copiapó, Vallenar, Alto del Carmen, Huasco y Freirina, abarcando rubros como frutales, riego, hidroponía, olivos, vides y control biológico.

La jornada concluyó con un plenario de integración, donde se discutieron brechas metodológicas y se definieron lineamientos para fortalecer el trabajo en terreno, con miras a unificar el enfoque de rentabilidad hacia los beneficiarios del programa.

De esta manera, el programa AFC Atacama continúa avanzando en la transferencia de conocimientos y tecnologías, buscando que los agricultores puedan incorporar estas herramientas en sus predios, mejorar sus sistemas productivos y enfrentar de mejor manera las condiciones actuales del sector agrícola en la región.