La senadora por Atacama, Yasna Provoste Campillay, manifestó su preocupación y críticas frente a lo que calificó como una de las primeras grandes decisiones del gobierno del presidente José Antonio Kast, tras el término de un mecanismo de estabilización de precios de los combustibles.
La parlamentaria señaló que la medida deja “un sabor amargo”, argumentando que se estaría eliminando una protección que ha existido desde la década de 1990 para mitigar las alzas en los precios.
Provoste explicó que el aumento en los combustibles no solo afecta directamente al momento de cargar gasolina, sino que genera un efecto en cadena en la economía.
“Esto impacta en el transporte de alimentos, en el precio de los productos que consumimos diariamente, en las cuentas de la luz, en la Unidad de Fomento y también en los créditos”, indicó.
En esa línea, advirtió que la decisión perjudica especialmente a las familias que enfrentan mayores dificultades económicas.
La senadora cuestionó que no se haya dado continuidad al mecanismo de estabilización de precios, herramienta que, según explicó, ha sido utilizada históricamente para enfrentar escenarios internacionales que encarecen los combustibles.
“Nos llama profundamente la atención que el gobierno haya decidido no continuar un mecanismo que protege a las familias y su bolsillo”, afirmó.
“Un benzinazo”
Finalmente, Provoste calificó la medida como un duro golpe para la ciudadanía.
“Esta es una medida que, en términos simples, es un ‘benzinazo’ en este inicio de gobierno”, concluyó.